viernes, 5 de junio de 2026

John Deree

Me hablaron de que no te volverán a ver.
Contaron historias del ayer.
Cortaron flores, más de cien.

Sabía que "debí tirar más fotos" iba a doler.
Sin recuerdos claros, las sensaciones guardan.
No hay palabras, solo miradas.
La tuya impresa, mi alma en llamas.

Tu calor era hogar, dejaste marcas invisibles.
Lecciones, cuadernos llenos, vacaciones.

Tus pelos aún en mis camisas, lisas, con estampado.

Fui en serio a romper llorando y no podía.
Cielo negro, nocturno y sin estrellas que mirar.

Una tormenta perfecta que ilumina el reflejo de una lágrima cayendo. Frío estival, contorno de ojos corrido, mi lengua sabe a sal.

Los abrazos se suceden, tu peso se esfuma, te apagas, como si lo que uno fuera se expulsara por la boca.

Mi piel aún guardaba tus saludos, tus miradas temblorosas. El aroma antiguo de tus muebles oscuros. El brillo de tus ojos que vivieron lo que a todo hombre le toca.

Se marchó, se fue el peral, liberaron al león morado, púrpura y ajetreado, de tanto papeleo urgente; John Deere, potencia junto a herencia familiar.

Pérdidas, despedidas no deseadas.

Trágicos sucesos que nadie buscaba.