Solo viajo fuera, para admirar tu talla, resplandor primaveral.
Seroles me manda señales, para perderme en su bosque. Yo me hundo en busca de un profundo conjunto, mi ser y el monte.
Pierdo mi mirada al cielo, altos son sus brazos alzando los al azul celeste en invierno.
Ver cruzar un ciervo, bajar un zorro o un lobo aullando al cielo negro.
Caminos que de niño me encontré sin quererlo. Los amigos y un destino, pasar la tarde corriendo.
Ahora guardas en tu piel, una parte de mi corazón. Tus plumitas no se elevan, pero tú alma cruza, más lejos del sol.
Con miedo a las alturas, descubriendo nuevos retos. Oír el agua correr por tus curvas, bajando furiosa, serena, yo contempló.
Primer choque de realidad, a los tiernos 12, creo.
Atravesar tus paredes, Brajales, complicado momento. Años más tarde, subir más allá de la pizarra, sin aire casi puedo.
Bañarse en pleno invierno, por tus aguas y cascadas, plácido me encuentro.
Seroles me manda señales, para perderme en su bosque. Yo me hundo en busca de un profundo conjunto, mi ser y el monte.
Pierdo mi mirada al cielo, altos son sus brazos alzando los al azul celeste en invierno.
Ver cruzar un ciervo, bajar un zorro o un lobo aullando al cielo negro.
Caminos que de niño me encontré sin quererlo. Los amigos y un destino, pasar la tarde corriendo.
Ahora guardas en tu piel, una parte de mi corazón. Tus plumitas no se elevan, pero tú alma cruza, más lejos del sol.
Con miedo a las alturas, descubriendo nuevos retos. Oír el agua correr por tus curvas, bajando furiosa, serena, yo contempló.
Primer choque de realidad, a los tiernos 12, creo.
Atravesar tus paredes, Brajales, complicado momento. Años más tarde, subir más allá de la pizarra, sin aire casi puedo.
Bañarse en pleno invierno, por tus aguas y cascadas, plácido me encuentro.
Hiciste de mi lo que soy hoy, Cebreros, te llevo dentro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario