lunes, 24 de abril de 2023

Noventa

He sentido mi mente volar cuando se abren mis ojos y tengo tu azul clavado en mi pupila.
Es un sueño ver caer rodando tus rizos que hoy cobrizos aún guardan en sus curvas el secreto de mi sonrisa

De cuando te acariciaba la cara mientras con mano firme el volante mantenía, hacia adelante, a noventa por una carretera ya conocida que entre curvas y Barry White desdoblan mi alma y permiten que entres hasta la cocina

Eres fuego calmado que calienta mi pecho, mantienes viva la llama, deshago mis nudos por ti y mostrarme sin helechos, raíces o musgo. Quiero ser justo, quiero ser pulcro, trasparente y sin tapujos.

Mi mano siempre tendida, de pequeño miraba a la tormenta que venía y cuando sus lluvias soltaban bajo estas: yo y mi sonrisa.

Se que después de esta sale el sol, las golondrinas pían, la tierra huele a mojado, permanecen en sus campos el rocío que ahora brilla.

Es todo parte de un proceso, me tienes contigo, compañera de mases o menos. Yo no retrocedo, tengo claro que contigo, yo me atrevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario