domingo, 31 de julio de 2022

Acostumbrando

Creo que me estoy acostumbrando a esto.
A ver el sol en la noche, a la luz de la sombra.

Escuchar un silencio perpetuo terminar con canciones sin letra, solo aúllan,
maullar a los serenos mientras los gatos nos vigilan paseando por la avenida.

La inquietud del jardín verde marino, fundido me recuerda al agua del Burguillo. 
Y no me riño, ya no.

A veces destiño un color cobrizo, lo odio,
porque es un óxido que tenía que haber quedado atrás.
Más como todo, debe seguir aún con marcas en el corazón. 
Sigo siendo uno, la música es mi voz.

Determinar el futuro es imposible. 
Lo posible es tomar las riendas de este descarriado carro y enfilar hacia el barranco del "ya veremos".

Yo sólo quiero que me lleve a la carretera,
que me lleva hasta tu casa,
bebiendo de los manantiales que encuentro por el camino,
dulcito de coco para rememorar los besos que me dabas.
Y algún día dejaré de recordarte escuchando está sinuosa balada.

Pero hoy no.

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